Para aquellos que no me conozcan ésta es una breve historia donde podéis descifrar un poquito mi persona y para los que ya sabéis quien soy, poder disipar alguna duda si es que la teníais.
Ya de jovencita entré en el mundo de la prostitución, siempre he dicho que me gusta el sexo y el dinero, aunque no es lo que más valoro.
Un día llegó un cliente que me enamoró y decidí dejarlo todo al igual que él, pero nuestra feliz y alocada vida necesitaba de grandes ingresos de dinero con lo que acordamos ir a probar suerte en la Sala Bagdad de Barcelona donde Juani de Lucia nos trató como a unos hijos. Ya con mis 18 años cumplidos, comencé, con el que entonces era mi pareja, a hacer porno en vivo y allí en esa mítica sala de Barcelona es donde nacieron Nacho Vidal y Sara Bernat reclutados por los Padres del cine erótico español, mis queridísimos perceptores José María Ponce y María Bianco.
Nacho y yo nos separamos pocos años después pero continuamos en el cine porno, principalmente con mis grandes amigos de la productora International Film Group. El tiempo pasó y en unos de mis viajes a Los Angeles (en pleno apogeo de mi carrera artística) decidí que quería hacer otras cosas en la vida. El porno ya no me hacía feliz.
Regresé a Barcelona e inicié un bar de comida casera, La Mossegada, pero como es normal en mi personalidad cambiante, a los pocos años me cansé.
Entonces fue cuando me enamoré otra vez pero a diferencia de la primera, ésta se volvió una pesadilla de la que gracias a muchas personas pude escapar.
Poco a poco he recuperado mi ser interior y en el ha resurgido una Sara Bernat con ganas de comerse el mundo.
ÑAM ÑAM